La Fonte, Matías y el silencio del claustro
En los noventas, Matías vivía en una vorágine virtuosa: estudiaba Derecho en la Universidad de Valparaíso —esa Escuela tan ligada a su familia— y, al mismo tiempo, participaba en las comunidades laicales ss.cc., en el CPJ de Valparaíso, en las "salidas a las calles", en la bohemia porteña y en largas caminatas y pedaleos que parecían no terminar nunca. Todo ello, antes de ingresar a la congregación en 1998.
En medio de ese ritmo intenso, el atesoraba un lugar distinto, un remanso. Ese lugar era el monasterio de las Carmelitas Descalzas de Agua Santa. Ahí donde el tiempo parecía avanzar más lento.
Recuerdo un día en que Matías llegó con un gesto sencillo: “Te traje esta grabación de las hermanas del monasterio de Viña del Mar… hay canciones muy profundas que tal vez podríamos incorporar en nuestras celebraciones”. Así llegó a mis manos esa grabación que escuché una y otra vez, hasta que una canción decantó lentamente por sobre otras: “La Fonte”.
Esa música tenía algo distinto. No solo era bella, era precisa para la profundidad de aquel poema, emblema de la poesía mística española del siglo XVI.
“La Fonte” se basa en el texto "Cantar del alma" de San Juan de la Cruz, que junto con Santa Teresa de Avila, fueron los pilares refundacionales de la orden del Carmelo. Aunque ya nos habíamos acercado a estas letras, a través de las canciones Taizè, pero esa es otra linda historia.
En esos años, esta canción se fue transformando en un símbolo permanente de muchas de nuestras oraciones. Animados por la voz de Carolina, fuimos rumiando esa melodía hasta hacerla nuestra. Actualmente es difícil encontrarla o escucharla en alguna celebración, pues sólo fue incorporada en el cantoral celeste que editamos en la mítica casa de Independencia 1954 y que aún conservo como podrán ver en las fotografías :-)
Hay en este texto una intuición de lo escondido, de lo que fluye sin mostrarse, sin hacerse evidente:
Que bien sé yo la fonte que mana y corre,
aunque es de noche.
Al decantar los recuerdos, pienso que esta canción decía mucho de lo que era ese monasterio, que conocimos indirectamente a través de Matías. ¿qué había tras esta pequeña historia? ¿cómo esa canción llegó a Matías? ¿qué vínculos existían? ¿quién compuso la música de esta canción?
Me pareció una historia que había que reconstruir. Había mucha hondura y simbolismos que rescatar.
Consulté a su amigo Nicolás, quién me comentó: "Hola, oye, mira qué bonito lo que estás investigando, la historia que estás reconstruyendo. A ver, las cosas que yo recuerdo... yo creo que el vínculo del monasterio ciertamente viene por el lado de su mamá, que tenía una amistad histórica con alguna de las hermanas que estaban ahí. Probablemente ella, después de salir de la congregación, se fue vinculando con este lugar y Matías creció en ese espacio. O sea, que iban a misa para allá, si no me equivoco, y tenía un vínculo bastante cercano e histórico con ellas. Esta comunidad después se fue reduciendo y Matías todos los veranos hacía de capellán en las carmelitas. Eso lo recuerdo bien, desde que fue ordenado cura, era él quien hacía las misas en tiempo de verano y le hacía misas a la comunidad y algunos retiros también. Yo creo que le predicó uno de los últimos retiros a la comunidad. Y la comunidad se fue reduciendo porque, bueno, el primer golpe fue la muerte de la madre priora, parece intempestivamente, y eso golpeó mucho a la comunidad. Y después creo que quedaron, no sé si tres o cuatro, luego dos hermanas dejaron el claustro y ahí ya la comunidad terminó por discernir el cierre de una presencia de muchos años. Una de estas hermanas, si no me equivoco, es amiga de la Claudia, creo, no estoy seguro, porque recuerdo que para uno de los aniversarios que celebramos, donde recordamos a Matías en la casa de mi familia en el Cerro Castillo, que debe haber sido hace dos o tres años, estaba una de estas hermanas que salió del convento y que vivía como consagrada laica. Seguro que Claudia la había invitado, quería mucho a Matías. Tal vez más adelante puedo buscar algunos documentos, creo que tengo alguno de los retiros que Matías les predicó. Pero esas son las cosas que recuerdo, la verdad. No sé si la Claudia tendrá más memoria de cuando ellos, siendo jóvenes o niños, quizás visitaban ese lugar. Un abrazo."
Abocado entonces a reconstruir esta historia, le escribí a Claudia, donde el recuerdo adquiere una textura tan cercana y cotidiana: "Hola!!!, siiii teníamos una relación muy muy cercana con ellas, hasta el día de hoy soy amiga de dos de ellas que me acompañan, la Hermana Jesús y la Hermana Lorena. El Monasterio quedaba muy cerca de nuestro departamento en Von Schroeder y mi mamá iba muy seguido a misa ahí cuando nosotros éramos jóvenes. Tenían un torno en el que les pasábamos cosas y ellas a nosotros, recuerdo por ejemplo que mi mamá para sus fiestas les llevaba torta. También después yo bauticé a mis tres niñas ahí. Ellas nos acompañaron mucho. Luego Mati como sacerdote las acompaño a ellas. Tengo los contactos de ellas si es que las quieres entrevistar. Una de ellas manejaba todo el tema de la música, así que te podría ayudar en eso, la hermana Jesús. Esa música, La Fonte, la recuerdo perfectamente, es preciosa. Un abrazo y feliz Pascua para ustedes."
Que lindo el símbolo del "torno", ese pequeño cilindro giratorio de los claustros, por donde transitaban gestos simples: tortas en los días de fiesta, encargos, afectos.
Matías, ya sacerdote, regresó continuamente a ese lugar, un lugar que en el fondo siempre fue suyo, ahora para acompañar a quienes lo habían sostenido en silencio. Sin duda este fue un pequeño tesoro escondido que Matías supo cultivar.
Pero continuando con esta indagación, faltaba preguntarle a la hermana Jesús, quien amablemente recordó: "Hola, soy la Hermana Jesús. Yo fui Carmelita muchos años en Viña, 21 años. Mi nombre es María Teresa, mi nombre de laica. Por supuesto que encantada de hacer recuerdos de Matías. Son los recuerdos más lindos. Yo entré al Carmelo el año 79, así que yo conocí a Matías cuando era chiquitito. Él y la Claudia eran niños. Y bueno, su mamá y su papá los llevaban a misa. Hasta que se ordenó de sacerdote. La verdad que puros regalos de Dios a través de él, siempre con esa sonrisa y esa cercanía única.... y sobre la canción, la autora de La Fonte soy yo... Bueno, tenemos un CD que a Matías le gustaba mucho, tomando textos de las obras de San Juan de la Cruz y entre ellos estaba La Fonte. Te puedo mandar la grabación original si la necesitas.
Me acordé de otra canción, una que Matías me solicitó un tiempo antes de morir. Estoy segura que tengo anotado su mensaje por ahí, tengo que buscarlo. Yo creo que ya él estaba en Argentina, y me contó que le gustaba muchísimo un himno que viene en el breviario que se llama "Señor a quien iremos", no sé si te suena o recuerdas esa melodía... bueno a Matías le gustaba muchísimo y él me dijo "por favor mándamelo", yo alcancé a mandárselo. Y..., ya en eso, ese verano, él falleció. También para mí fue como, no sé, la letra de ese canto también la vinculo cuando Matías murió..., así pude vivir esa partida también. Bueno, con la Claudia siempre he sido muy cercana y claro, con la María Isabel, que en ese tiempo ella y Álvaro estaban vivos, y pudimos vivir ahí en oración ese momento tan, tan tremendo, tan doloroso. Bueno... como te digo, voy a buscar esta canción también, porque creo que sería muy lindo, además creo que tengo incluso la petición de Matías, que me quedó grabado en un whatsapp, así que lo voy a buscar, no estoy segura si lo tengo, pero lo voy a buscar. Y cualquier cosa que yo te pueda ayudar encantada. También le podría preguntar a otras hermanas que estuvieron en la comunidad para que den su testimonio. Un abrazo muy grande."
Saber esto cambia la escala de los recuerdos: no sólo se trata de una canción. Aquí hay mucho de 'una fuente' que Matías conoció y, sin saberlo, acompañó hasta su etapa final.
El monasterio de Agua Santa no era simplemente un convento, era una historia que comenzó en 1889, en un mundo que pasó por guerras, terremotos, incendios y reconstrucciones. Más de un siglo de presencia silenciosa en Viña del Mar. Una vida de oración constante y de canto. Una existencia apartada, pero a la vez entrelazada con la ciudad.
Ese final fue el cierre de un ciclo de más de 130 años. El monasterio cerró sus puertas el 2019, no por decisión abrupta, sino como el resultado de un discernimiento: “Actualmente quedamos cinco hermanas y algunas muy frágiles de salud. Al ser tan pocas hermanas la comunidad perdió la autonomía vital, siendo imposible vivir la vida fraterna y litúrgica que la Iglesia nos pide", explicaron. El envejecimiento de la comunidad, la falta de vocaciones, la imposibilidad de sostener la vida de una comunidad tan pequeña. El carisma permanecía, pero la casa se apagaba. El lugar quedó en silencio.
Y sin embargo, algo persiste: la Fonte que mana y corre, aunque Matías y el claustro ya no estén con nosotros.
PRB.2026
Agradecimientos:
A Esteban @esteban70x7 (Canal YouTube) por la digitalización del audio.
A Nicolás por iniciar la hebra de esta historia.
A Claudia por los recuerdos de su hermano.
A la Hna. Jesús, por su memoria viva.
"La Fonte": Canción N° 7 del álbum "A la tarde te examinarán en el amor". Carmelitas Descalzas de Viña del Mar.
Letra: Basada en el poema "Cantar del alma" de San Juan de la Cruz (Siglo XVI)
Música: Hermana Jesús, Carmelitas Descalzas, Viña del Mar.
(Algunas palabras en castellano antiguo)
Que bien sé yo la fonte que mana y corre
aunque es de noche.
Aquella eterna fonte está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche.
En esta noche oscura desta vida,
que bien se yo por fe la fonte frida
aunque es de noche.
Su origen no lo sé, pues no le tiene,
mas sé que todo origen della viene,
aunque es de noche.
Sé que no puede ser cosa tan bella,
y que cielos y tierra beben della,
aunque es de noche.
Bien sé que suelo en ella no se halla,
y que ninguno puede vadearla,
aunque es de noche.
Su claridad nunca es oscurecida,
y sé que toda luz della es venida,
aunque es de noche.
Bien sé que tres en sola un agua viva
residen, y una de otra se derivan,
aunque es de noche.
Aquesta eterna fonte está escondida,
en este vivo pan por darnos vida,
aunque es de noche.
Aquí se está llamando a las criaturas
y desta agua se hartan aunque a oscuras,
porque es de noche.
Aquesta viva fuente que deseo
en este pan de vida yo la veo,
aunque es de noche.
"Señor a quién iremos": Del Himno del Breviario. Carmelitas Descalzas de Viña del Mar.
Letra: De los Himnos del Breviario.
Música: Hermana Jesús, Carmelitas Descalzas, Viña del Mar.
Señor, ¿a quién iremos,
si tú eres la Palabra?
A la voz de tu aliento
se estremeció la nada;
la hermosura brilló
y amaneció la gracia.
Señor, ¿a quién iremos,
si tu voz nos habla?
Nos hablas en las voces
de tu voz semejanza:
en los goces pequeños
y en las angustias largas.
Señor, ¿a quién iremos,
si tú eres la Palabra?
En los silencios íntimos
donde se siente el alma,
tu clara voz creadora
despierta la nostalgia.
¿A quién iremos, Verbo,
entre tantas palabras?
Al golpe de la vida,
perdemos la esperanza;
hemos roto el camino
y el roce de tu planta.
¿A dónde iremos, dinos,
Señor, si no nos hablas?
¡Verbo del Padre,
Verbo de todas las mañanas,
de las tardes serenas,
de las noches cansadas!
¿A dónde iremos, Verbo,
si tú eres la Palabra?
Amén